Cuidado de los pies

2 Ago

 

Artículo cedido por El Club de la Farmacia

Un incorrecto cuidado de los pies no sólo afecta a la faceta estética, sino que puede derivar en patologías asociadas con dolor o molestias, que son frecuentes, pueden mermar la calidad de vida y dificultar el quehacer diario. Aquí se presentan recomendaciones higiénico-sanitarias para un adecuado cuidado de los pies.

Los pies son una de las partes de nuestro organismo que más tensión y peso soportan. Por otra parte, también están sometidos a otras agresiones derivadas del tipo de calzado utilizado y del tipo de tejidos de las medias o calcetines que se utilicen. De este modo, las mujeres suelen estar más predispuestas a ciertos problemas podológicos, debido al uso de zapatos con tacones altos y finos, puntas estrechas, o plataformas.

En la Tabla 1 se presentan recomendaciones higiénico-sanitarias para el adecuado cuidado de los pies.

TABLA 1. Recomendaciones   higiénico-sanitarias para el cuidado de los pies

Limpieza: Los pies  se deben lavar (con agua templada y jabones que no resulten excesivamente agresivos   ni deslipidificantes, aunque sí ligeramente antisépticos y desodorantes) y   secar diariamente. Se deben evitar los pediluvios o baños de pies prolongados.

Detección de problemas:   Los pies se examinarán periódicamente para detectar tempranamente cualquier   cambio o lesión que requiera valoración médica o podológica.

Sequedad: Se evitará   con la aplicación de cremas hidratantes tras la higiene diaria (mediante un   ligero masaje sobre el dorso y la planta del pie, nunca en las zonas   interdigitales).

Cansancio, sudor y malos   olores: Se combatirán con la aplicación de cremas con activos   refrescantes, cicatrizantes y antitranspirantes.

Mantenimiento de las uñas:   Se cortarán al nivel adecuado (ni largas ni cortas), con un corte recto (evitando   que las esquinas puedan formar un uñero o uña encarnada). Se utilizarán   calcetines o medias confeccionados mayoritariamente con fibras naturales (permitiendo   transpirar al pie y absorbiendo el sudor para mantenerlo lo más seco posible).

Tipo de calzado: Se   usará un calzado adecuado para la actividad que se va a realizar. Debe ser   cómodo, confortable, preferiblemente confeccionado a partir de materiales naturales   que faciliten la transpiración y respetuoso con la anatomía y funcionalidad   del pie.

Fuente: Laboratorios Almirall.

Autor: Redacción del Club de la Farmacia.

Referencias: Adaptado de “Cuidado de los pies”, Ramón Bonet (Doctor en Farmacia, Especialista en Análisis y Control de Medicamentos y Drogas) y Antonieta Garrote (Farmacéutica especialista en Farmacia Industrial y Galénica). Artículo original publicado en el nº 24 de la revista Innova (junio de 2009).

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