Ante el dolor… ¿frío o calor?

7 abr

¿Quién no ha recurrido alguna vez a la archiconocida bolsa de guisantes congelada o a los paños calientes para tratar un dolor? Son remedios caseros muy comunes, utilizados como terapias alternativas o complementos perfectos al uso de analgésicos y anti-inflamatorios. ¿Pero, sabemos en realidad cómo y cuándo utilizarlos? Un uso inadecuado de estas terapias, lejos de ayudar, pueden causar más daño a la persona lesionada.

Por ello hoy queremos hablaros de este tema y comentaros los diferentes productos que podéis encontrar en la farmacia para tratamiento perfecto.

Comencemos por la crioterapia. Así es como se le conoce al tratamiento con frío y es la terapia más recomendada entre las 24-48 horas después de que haya ocurrido la lesión (golpe, contusión, esguince, etc.). Sirve para controlar la inflamación, ya que reduce la llegada de sangre a la zona lastimada. El frío funciona como constrictor de los vasos sanguíneos, lo que ayuda a detener el proceso inflamatorio y la formación de líquido en la lesión.

Es importante tener la precaución de nunca aplicar la fuente de frío directamente sobre la piel, porque puede producir incluso quemaduras. Se recomienda utilizar un paño, gasa o vendaje grueso elástico para proteger la piel. Del mismo modo, el tiempo de exposición al frío también se ha de controlar. Por regla general, si se trata de una lesión leve la aplicación debe oscilar entre los 10 y 15 minutos, luego dejar descansar el área por 15-20 minutos más y se repite el proceso las veces que sea necesario.

En la Farmacia de la Estrella podéis encontrar diversos productos que le facilitaran una correcta utilización de la terapia de frío. Según su caso puede utilizar:

- Bolsas de frío instantáneo: es un producto de un solo uso que ejerce su efecto durante 20-40 minutos aproximadamente tras liberar el frío, presionando o golpeando fuertemente la bolsa. Este método tiene la ventaja de que las bolsas no necesitan ser enfriadas previamente, por lo que pueden usarse en el mismo momento que se produce la lesión.

- Parches de efecto frío: parches adhesivos, refrescantes de rápida acción y larga duración. Se pueden usar inmediatamente y su efecto dura hasta 3 horas.

- Bolsas de Frío/Calor: contienen un gel que es eficaz durante 45-60 minutos tras haber sido congelado previamente. La bolsa se puede utilizar repetidamente y se puede moldear según la forma de la parte lesionada. La desventaja de este tipo de bolsa es que se debe enfriar previamente; sin embargo, es ideal para su utilización repetida en casa.

- Spray frío: puede utilizarse un spray de frío cuando el único objetivo es aliviar el dolor. El frío de dicho spray penetra sólo 3-4 mm en la piel, por lo que no afecta al tejido lesionado subyacente.

Por otra parte, la termoterapia o terapia con calor se utiliza pasadas las 48 horas, cuando ya el frío no resulta apropiado o cuando se trata de un dolor crónico o recurrente. La aplicación de calor aumenta la elasticidad muscular, reduce rigidez articular, alivia el dolor al actuar sobre sistema nervioso central e incrementar el umbral del dolor, con lo que en general ofrece una acción analgésica y anti-inflamatoria. Por lo general, el tiempo de aplicación de la terapia de calor puede ser más prolongado que en el caso del frío. Una de las mejores y más cómodas forma de poner en marcha esta terapia es utilizando una fuente de calor durante unos 20-25 minutos por hora y se repite el proceso siempre y cuando no sobrepase estos minutos por hora.

Para tales efectos en nuestra farmacia puede encontrar:

- Bolsas de Frío/Calor: contienen un gel que tiene la capacidad de almacenar calor o frío. Si se quiere utilizar el calor como medio terapéutico, las bolsas se calientan al baño maría o en el microondas antes de aplicarlas en la zona a tratar.

- Bolsas de agua caliente: se trata de un recipiente de plástico o látex para contener agua caliente, que se aplica sobre la zona afectada. Es reutilizable y resulta una opción barata y muy común. Se comercializan con fundas de tela para una aplicación más segura.

- Mantas eléctricas: tienen la ventaja de ser reutilizables y de no alcanzar temperaturas muy altas, por lo que no existe el riesgo de quemaduras. El calor producido por la manta eléctrica sólo es capaz de traspasar la piel apenas unos 3mm, eso es suficiente para aliviar temporalmente el dolor. Debe calentarse a temperatura máxima antes de aplicarse y luego reducir la intensidad a la mitad.

- Parches de calor: al contrario de las alternativas antes citadas no requiere de calentamiento previo para su utilización, por lo que tiene la ventaja de poderse utilizar al momento. Su efecto puede durar más de 8 horas. Sin lugar a dudas el frío y el calor son paliativos infalibles contra el dolor. Sólo necesitamos tener presentes estos tips a los que podréis recurrir siempre que lo necesitéis.

Como siempre, os esperamos en nuestra Farmacia para un consejo más personalizado.

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